DETALLES ACERCA DE LA FILOSOFÍA 10. René Descartes
Escrito por
Héctor Saldivia
Nace en La Haye, Francia en 1596 y muere en Estocolmo, Suecia en 1650. Educado por los jesuitas, se licenció en derecho en la facultad de Poittiers (1616). En 1637 publica el “Discurso del Método” como un prólogo a tres Ensayos científicos. El idealismo precedente sumergía en un mundo no habitual, no ordinario, que planteaba unas exigencias a las cuales no estamos acostumbrados, como lo era regirnos por la reconstrucción del mudo facto-perceptible que nos rodea o mundo sensible, por la vía de anteponer un mundo intelectual e inteligible, es decir un mundo mental o de conceptos. A esto de encontrar la verdad a los ojos idealistas opuso su sistema, Descartes.
El realismo que viene sucediendo desde los inicios del pensamiento filosófico es una actitud natural y que ademas está previsto de una facultad natural también como lo son la inteligencia y el pensamiento. Es decir a la actitud adquirida o artificial, opone Descartes la postura que nos brindan los sentidos y las facultades que traemos en nuestro arsenal sensorial.
La actitud realista es espontánea, todo mundo es realista, mientras que el idealismo es volitivo, es decir depende de la voluntad el adoptarla. Lo cual se traduce como que, el idealismo requiere un gasto energético suplementario. Este autor expone que el realismo es una actitud extrovertida pues consiste en abrirse a las cosas con la capacidad perceptiva del espíritu mientras que el idealismo es una actitud introvertida pues torcemos la atención y la mirada para construir una conceptualización asentada en la abstracción reflexiva.
La frase cumbre de la esencia cartesiana expresa: “cogito ergo sum” (“pienso luego existo”) y esta reflexión (valga la redundancia) nos dice que lo pensado entra en nosotros a través del pensamiento y de tal manera ingresa en mí. O sea que el pensamiento de lo pensado entra de manera inmediata en mí. Esa identidad entre ambos términos indudables e inmediatos nos aproxima a la realidad y nos genera los pensamientos. Llega a extremar el pensamiento, al punto que dice: “Je suis une chose qui pensé” (Yo soy una cosa que piensa). La nueva percepción del individuo como una sustancia pensante y así muestra que el ser de las cosas es, antes e independiente de todo pensamiento.
El método cartesiano inundó las ciencias en su momento y |fue denominado escepticismo metodológico que culminó por afianzar el método científico actual.
Se afianza en cuatro principios:
- Principio de duda que insta a comprobar con evidencias lo que es realmente verdadero
- Principio de análisis que se funda en la descomposición del problema en tantas partes como sea posible
Principio de síntesis que se refiere al armado de los pensamientos y razonamientos para probar el funcionamiento
Principio de verificación que se refiere a la comprobación, recuento y revisión de todas las evidencias.
Esa sistematización le dio fortaleza a los eventos y a la búsqueda del conocimiento puesto que se afianza en la razón, pero además maximiza el uso de lo mensurable y lo cuantificable.
Comentarios (0)
No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!
Deja un comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *