La Quintaesencia, La Alquimia y La Masonería

Redacción Logia Renacimiento

Escrito por

Redacción Logia Renacimiento

26 de agosto de 2026
4 min de lectura

La quinta esencia es en un sentido general, lo más puro, fino o esencial de una cosa, es un estado de perfección y está representado como la máxima concentración o refinamiento de algo. La palabra proviene literalmente del latín quinta esentia es decir quinta esencia.

En nuestra constante búsqueda de la luz el concepto de quinta esencia se forma como uno de los símbolos más perfectos del trabajo masónico y hermético. Lo que los antiguos iniciados concibieron como la perfección del firmamento, y los alquimistas como la purificación de la materia, es en el fondo, la alegoría absoluta del devastado de la piedra bruta.

En la antigüedad, los filósofos observaron que el mundo terrenal estaba compuesto por cuatro elementos corruptibles y caóticos, siempre afectados por el desgaste y la imperfección, como la tierra y el agua, representando lo denso y aquello que nos ancla a los instintos básicos, por otro lado, el aire y el fuego, siendo lo sutil, pasional y volátil. Estos cuatro elementos representan la piedra bruta como materia en su estado natural. Sin embargo, al elevar la mirada al firmamento los filósofos presocráticos notaron la existencia de una armonía inmutable y concluyeron que los cielos no podían estar hechos de la misma materia imperfecta sino de un quinto elemento: el éter o quinta esentia. Esta quinta esencia sería incorruptible, perfecta y una muestra absoluta de divinidad. Esta perfección es el ideal de perfección moral y espiritual al que todo masón aspira mediante el uso constante de herramientas.

Durante el renacimiento, los alquimistas tomaron la cosmología antigua y la llevaron a los laboratorios. Comprendieron que si la quinta esencia era la fuerza vital que anima la creación, esta esencia divina también debía residir oculta en la naturaleza e inclusive en el ser humano. Los mismos buscaban extraer esa esencia exponiendo los materiales, como plantas, minerales y metales a los distintos elementos ya existentes con procesos químicos y destilaciones para separar las impurezas y poder aislar esa esencia pura.  El objetivo, era crear elixires que curaran todas las enfermedades o incluso encontrar la mítica Piedra Filosofal. Aunque fracasaron en encontrar magia, estos rigurosos procesos de destilación sentaron las bases de la farmacología y la química moderna.

Este proceso hoy lo podemos trasladar a la masonería especulativa: los alquimistas buscaban extraer la esencia, así como los masones buscamos extraer la virtud de nuestro propio ser, hecho al que le encontramos sentido en nuestros rituales donde nos despojamos de lo profano, simbolizando así que no podemos acceder a nuestra quinta esencia interior si estamos cubiertos por las ilusiones, vicios y apegos del mundo material (los cuatro elementos en desequilibrio). La alquimia nos enseña que la materia prima debe ser purificada antes de que la verdadera luz pueda manifestarse.

Evocamos entonces en el V.I.T.R.I.O.L., una destilación del ser. Es el camino exacto para alcanzar la quinta esencia:

Visita Interiore Terrae: Simboliza nuestro viaje no a los cielos sino a lo más profundo de nuestro ser. Es un descenso para enfrentarnos a nuestra ignorancia y mortalidad, llegando a los más profundo de nuestra psique.

Rectificando: Simboliza el trabajo activo de los masones. Rectificar significa enderezar lo torcido. En términos alquímicos, es someter los cuatro elementos de nuestra personalidad a destilaciones morales corrigiendo nuestros errores diarios y sometiendo nuestras pasiones a la voluntad de la razón, porque sin rectificación no hay transmutación.

Invenies Occultum Lapidem: Es la recompensa de un trabajo constante, aquello oculto en la piedra, lo que buscaban los alquimistas, la piedra cúbica de los constructores y en última instancia, la quinta esencia. El descubrir un verdadero Yo, esa chispa divina que siempre estuvo allí, pero se encontraba bajo todos los metales de la vida profana.

La quinta esencia es el resultado de la constancia y perseverancia en la lucha por vencer los vicios. Algunos filósofos creyeron que la perfección estaría en las estrellas, como masones entendemos que esta tal vez habite en lo profundo de nuestro ser. Valientemente purificamos nuestra piedra bruta y después de un arduo trabajo se revela la luz inmutable de la quinta esencia.

Octavio Graterol

Referencias bibliográficas:

El contenido de cualquier artículo, y/o material de correo adjunto es la opinión, o las opiniones de los autores, y no es de manera alguna interpretado como de la autoridad Francmasónica en General o de una Logia en particular, o la Francmasonería Universal, tampoco significa la opinión de la Gran Logia de la República de Venezuela. Cada autor contribuye, y es su propia opinión. Pues los conceptos emitidos no son de portavoces oficiales de la Gran Logia de la República de Venezuela.

¿Te gustó este artículo?

Compártelo con tus hermanos y amigos

Comentarios (0)

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *